1.Celebración de un referendum, no más allá de 2015, sobre la forma de Estado. Le resulta insoportable a Pánfilo que en una democracia haya algún cargo público que no se obtenga o por oposición o por votación. Y menos que ninguno, la jefatura del Estado.
2. Ha llegado el momento de que en España la presidencia del Gobierno la ostente una mujer, por tanto, me dice mi amigo, no votará a ningún partido que proponga hombres para este cargo. Sobre todo para no parecernos a la Iglesia que no admite el sacerdocio de la mujer.
3. Celebración de referendos de independencia, que pueden coincidir con el que se convoque para decidir sobre la forma del Estado, en las comunidades autónomas que lo soliciten. Aquellas en las que la opción independentista fracase, no se volverá a plantear este asunto al menos en 50 años. El Estado se compromete a gestionar con rapidez y justicia, respetando los intereses de todos, la independencia de las comunidades donde haya triunfado el Sí a la secesión.
4.Reforma de la ley electoral para acabar de raíz con el bipartidismo y con la hiper- representatividad de los partidos nacionalistas.
5. Nacionalización de todos los bancos.
6. Privatización del botellón granadino y su paso a una multinacional de la gaseosa.
7. Denuncia del Concordato con el Estado Vaticano.
Le señalo a Pánfilo que no le va a resultar fácil encontrar un partido que cumpla todas esas exigencias. Y me contesta que le parece muy bien, que esperará hasta que aparezca uno y que hasta entonces a todo aquel que le pida que vote le va a contestar con la misma frase con la que el escribiente Bartleby , de la novela de Melville, contestaba a los requerimientos de su jefe: ”Preferiría no hacerlo”.
Le señalo a Pánfilo que no le va a resultar fácil encontrar un partido que cumpla todas esas exigencias. Y me contesta que le parece muy bien, que esperará hasta que aparezca uno y que hasta entonces a todo aquel que le pida que vote le va a contestar con la misma frase con la que el escribiente Bartleby , de la novela de Melville, contestaba a los requerimientos de su jefe: ”Preferiría no hacerlo”.
