domingo, 14 de abril de 2019
sábado, 13 de abril de 2019
miércoles, 10 de abril de 2019
Comunicación incomunicada
20.000 leguas de viaje subacuático en el ferrocarril subterráneo de Granada
Página del Cuestionario
Se
lo digo y admite que padece una cierta deformación profesional que le viene de
cuando recogía materiales para el Atlas lingüístico y etnográfico de Aragón,
como aprendiz de dialectólogo de los maestros Manuel Alvar y Antonio Llorente.
Visitaron, en los 60, más de 100 pueblos aragoneses. Al llegar a uno de ellos, buscaban
a la persona adecuada para rellenar un extenso cuestionario. El “sujeto”, como
le llamaban los investigadores, tenía que ser hombre, de mediana edad y no
haber salido del pueblo. Para pasar el casting
fonético, al aspirante no podía faltarle ni un diente. La evidente mella de la
inteligente mujer del metro, hizo que Pánfilo se sintiera superior. Ni siquiera
se bajó del burro de su pretendida excelencia cuando ella le soltó esta perla,
antes de bajarse: “vivimos un tiempo de comunicación incomunicada que nos aísla
a los unos de los otros”. Y es que Pánfilo
hubiera dado su reino por esta frase.miércoles, 3 de abril de 2019
Naufragar me es dulce en este mar
Dulce naufragio
(Fotograma de la película Andréi Rubliov, 1966)
Hay imágenes chocantes: ver a un político en campaña, intimando con una vaca, sin su consentimiento, o a un papa, bajándose de la silla gestatoria de los arcanos teológicos, para contestar a las preguntas de un periodista, como un personaje más de Sábado Deluxe, como si no supiera que “el medio es el mensaje” y que el medio televisivo, a modo de Thermomix, homogeneiza todo lo que tritura sus cuchillas. Desde que la misa dejó de decirse de espaldas a los fieles, no se había producido una claudicación semejante. A una comunidad de monjas misioneras, según mis noticias, no le gustó nada que el Papa dejara por un rato al Espíritu Santo el gobierno de la iglesia (como si el Espíritu Santo fuese su manijero), para adorar a Évole, el becerro de oro audiovisual. Tambiénhay imágenes que nos conmueven: Acaba de morir el escritor Sánchez Ferlosio. De Lorca y de Ferlosio hay dos imágenes muy tiernas: la de un Lorca maduro, enfermo de gripe, nada teatral, enfundado en un batín de paño, derrotado por la fiebre y que no sabe que la muerte loaguarda pronto en Granada, su Granada. Y la de una foto de Ferlosio en zapatillas caseras de fieltro, sesentón, que no ha necesitado de unas skechers para recorrer todos los mundos que recorrió. Otras, son imágenes irritantes: la deKichi, poniéndole una medalla a una talla o la de Susana Díaz, rodeada de legionarios erectos, con el Cristo de la Buena Muerte. Ni Lorca ni Cristo pudieron disfrutar de una buena muerte: Cristo, martirizado por su pueblo, y Lorca, fusilado por sus paisanos, orgullosos de “haberle dado dos tiros en el culo por maricón”. No todo el mundo tiene la mala suerte de unir al dolor irremediable delmorir, el de los insultos de una jauría de verdugos. Mi maestro, don Emilio Orozco, murió dulcemente,consolado por los luminosos versos de San Juan de la Cruz que le leía el organista de la catedral. Ferlosio, a sus noventa años, próximo a morir, llamó a un amigo para que le leyera estos versos de Leopardi: “me acuerdo de lo eterno /y de las muertas estaciones y la presente y viva, / y sus sonidos. Así a través de esta / inmensidad se anega el pensamiento mío; y naufragar me es dulce en este mar”. El oxímoron buena muerte no lo es tanto, si mueres de viejo y cierran tus ojos unos versos, leídos por la compasiva voz de un amigo.
Etiquetas:
Évole,
Ferlosio,
Lorca,
Papa Francisco,
Pirandelo
miércoles, 27 de marzo de 2019
Madrid, en México se piensa mucho en ti
Caupolicán en la pica
Ahora mismo, como en Madrid, el chotis del compositor azteca Agustín Lara, nuestros hermanos mexicanos no dejan de nombrar a la capital de España. El presidente mexicano exige al rey de
España que pida perdón por la Conquista de América. Cuando un político no sabe
qué hacer para mejorar la vida de los naturales de su país, mata fantasmas con
el rabo e inventa una polémica estéril que oculta su incompetencia.
Inmediatamente, como si de un enfrentamiento de hooligans se tratara, una jauría de políticos en campaña electoral corre
a hacerse con trozos de pitanza. De la Conquista y sus motivos, se han dicho
muchas cosas. Neruda en su Canto General -esa biblia criolla- sitúa a los conquistadores
desembarcando en Veracruz en 1519: “A Veracruz va el viento asesino. En
Veracruz desembarcaron los caballos. Las barcas van apretadas de garras y
barbas rojas de Castilla. Son Arias, Reyes, Rojas, Maldonados, hijos del
desamparo castellano, conocedores del hambre en invierno y de los piojos en los
mesones”. Son emigrantes, expulsados de España por la miseria y los piojos. El
camino se lo abrió la Reina Católica y un marinero genovés alucinado. En
cambio, para los historiadores franquistas,
los conquistadores “pensaban que en la inmensidad inexplorada de los
mares habría islas y tierra, cuyos habitantes no serían cristianos, y soñaban
con descubrirlos y enseñarles la Santa Católica Fe”, metiéndosela por donde les
cupiera. Si nos lleváramos a la Eternidad todos los libros que ha producido la
Conquista, terminaría la Eternidad y todavía nos quedarían libros por leer. No
los necesitamos para constatar cómo Podemos, que se supone laico, se apunta al
carro del perdón, esa herramienta cristiana que te permite pecar, ser perdonado
y cometer de inmediato los mismos pecados. La trinidad ultraliberal, maquillada
de tres colores para pescar votos en caladeros más poblados, enarbola el
argumento de que era otra época. “Es que la Conquista se realizó en otro
contexto. No existían los Derechos Humanos”. Como si el palo que atravesó a
Caupolicán* desde el ano hasta salirle por el cuello, no doliera tanto por hacerlo
en un contexto expansivo y colonialista, amparado por la Teología y el hambre
castellanas. Los chamuscados en Hiroshima y los socarrados en las hogueras
inquisitoriales de Europa quizá no entendieron suficientemente por qué ardían
como mixtos. Saber que lo hacían por diferentes motivos y en épocas diferentes les
hubiera calmado el dolor tanto como un ibuprofeno.
*Rubén Darío le dedicó este poema:
Es algo formidable que vio la vieja raza:
robusto tronco de árbol al hombro de un campeón
salvaje y aguerrido, cuya fornida maza
blandiera el brazo de Hércules, o el brazo de Sansón.
Por casco sus cabellos, su pecho por coraza,
pudiera tal guerrero, de Arauco en la región,
lancero de los bosques, Nemrod que todo caza,
desjarretar un toro, o estrangular un león.
Anduvo, anduvo, anduvo. Le vio la luz del día,
le vio la tarde pálida, le vio la noche fría,
y siempre el tronco de árbol a cuestas del titán.
«¡El Toqui, el Toqui!» clama la conmovida casta.
Anduvo, anduvo, anduvo. La aurora dijo: «Basta»,
e irguióse la alta frente del gran Caupolicán.
Etiquetas:
Conquista,
México,
Rey Felipe VI. Partidos políticos
martes, 26 de marzo de 2019
Como gatos que cazan y se pelean dormidos
Cura de humildad para todos nosotros; la comparación final de los gatos me ha traído a la cabeza las peleas de nuestros gatos electorales.
NOTA: Luria es el nombre de la perra del protagonista
viernes, 22 de marzo de 2019
La España fósil
Como el neoliberalismo se entere de que uno de sus brazos armados (al que Machado incluiría, seguramente, dentro de la que tildó de Mala gente que va apestando la tierra), se le está adelantando y actuando por su cuenta, lo cruje. ¿Qué necesidad hay de armar a la población, como proponen esos hijos de la España fósil? Ninguna. El neoliberalismo deja que la gente se desahogue con los tuits; o con los nacionalismos, los supremacismos o los feminismos transversales, integrados por gente de intereses tan enfrentados que, en cuanto salen de la riada, se anulan. Además, si armas a la población, como piden los guerreros de la dura faz, no hay que descartar que las escopetas no se usen para suspender de vida a toda una clase de la ESO. O que le salga el tiro por la culata al usuario. Es lo malo que tienen las armas que, una vez que las compras, tiendes a usarlas para que no se enmohezcan. Sobre nuestras cabezas pende, a modo de meteorito de Democles, la bomba nuclear. Inexplicable que no haya sido usada todavía. Si el neoliberalismo no ha aprendido con el caso nazi que estos movimientos que quieren ser martillo que sirva para aplastar lo "enfermo" del cuerpo social, acaban espachurrando también a lo "sano", "es que tonto es". O es que empieza a olerse que los van a necesitar, armados hasta los dientes, para cuando llegue el día de la ira total. El día en el que estallen los popularicos, hartos de esperar a que los desfibrilen en las aceras de los hospitales, por falta de camas. Armas, batallas, glorias imperiales. Los que aspiran a reanimar a una España fósil, también celebran añejas victorias guerreras. No aluden para nada a las derrotas. Me informa un historiador inglés, con el que tuve el placer de lamer en Los Italianos unas Tetillas de novicia (Copa Gadea, la llaman los refinados), que en su país se levantan monumentos a las derrotas y a las victorias militares. Por el contrario, la grandeur francesa ha grabado en el Arco del Triundo de París, como victorias, las derrotas que España infligió a los gabachos en la Guerra de la Independencia. Aquí, esos hombres de la tierra mala, citan sólo las batallas de Las Navas de Tolosa y Lepanto. Callan la derrota de la Armada Invencible o la de Trafalgar. Incluso se atreven a decir que, sin la batalla de Lepanto, todas las chicas europeas vestirían hoy día el burka. ¡Claro!, y, sin esa batalla, el Quijote no lo habría escrito un manco. Eso no tiene vuelta de hoja.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





