lunes, 20 de octubre de 2014

Las malas junteras

El demonio al oído te va diciendo...
Mi tía María me decía, niño que yo era entonces, que todo lo malo se pega y que tuviera cuidado con las junteras, con las malas compañías.  Un periódico titula -tras una visita de Jonqueras, el líder de ERC, a Sevilla-: "Jonqueras a la andaluza". Cierto, propone Jonqueras declarar independiente a Cataluña, si gana las elecciones, lo mismo que hacen algunos alcaldes andaluces del PP cuando ganan unas elecciones en su pueblo, hincan una bandera española monstruosa, por lo desproporcionada, en en las rotondas, como si en lugar de ganar una alcaldía hubieran "tomado" el pueblo con tanques e infantería. Y se lo han pegado a Jonqueras. Cuando los políticos no tienen soluciones para el diario, matan moscas con las banderas.

jueves, 16 de octubre de 2014

Trending topic

Urge revisar el adulterio de Ginebra y Lancelot
HE aquí algunos temas que han sido muy comentados en los últimos días: 

1. El consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Javier Rodríguez, parece sacado de uno de los círculos del infierno de Dante, aquel en el que los diablos utilizan el culo como trompeta para expeler este tipo de peos satánicos: "Yo llegué a la política comido", o este otro: "yo no tengo apego al cargo porque soy médico y afortunadamente tengo la vida resuelta". Comido de mierda moral, querrá decir. 
2. El perro Excalibur no ha sido sacrificado, ha sido ajusticiado por orden de un juez. Su dueña sí está siendo sacrificada, como chivo expiatorio, para limpiar los miasmas de un poder sonámbulo que infecta cuanto toca. 
3. La cabra de la legión ha dado un respingo al pasar delante de Mato en el desfile del día 12, los animales se han enterado de la ejecución de Excalibur y temen al contagio. Pese a que la cabra de la legión es el primer animal al que se le han hecho las pruebas del ébola, porque le pasa algo a esta mascota y perdemos otro de los signos de identidad de la marca España. 
4. No se conoce todavía una vacuna que cure las democracias agonizantes, como la española. El virus que las ataca es tremendamente agresivo y avanza muy rápido. No es seguro que los fármacos experimentales como PODEMOS, surtan mucho efecto. También es verdad que si sobrevivimos al ataque viral lo haremos fortalecidos y con anticuerpos.
5. El papa Francisco logra que el Sínodo acoja a gais y nuevas familias. Un nuncio del Vaticano prepara sus maletas para llegarse al Cielo y negociar con San Pedro la repatriación del Infierno de todos los homosexuales, adúlteros y malcasados, ya muertos, que se queman en las llamas del averno. Las negociaciones teológicas no van a ser fáciles, porque los condenados, lo fueron a cadena perpetua y/o eterna. 
6. Afirma el PP local que tenía el compromiso con sus votantes de clavar una bandera Constitucional en el Barrio de Monachil . Multipliquen los 8.119 municipios españoles por los 9.000 euros que cuesta una bandera de las grandes, sea del color que sea. Y como tenemos un clima tan bronco, pronto aparecen deshilachadas y mustias. Para mantenerlas dignas, hay que arriarlas, zurcirlas y lavarlas. Un dineral que sufragan las escuálidas arcas municipales. Porque no se conoce el caso de ningún patriota español o independentista que las haya sufragado de su propio bolsillo. La Visa o las tarjetas negras las usan para pagarse gambas, vinos o flores.

martes, 14 de octubre de 2014

"Monachil, y zurce España"

Pelayo a punto de conquista
Afirma el PP de Monachil (Granada) que tenía el compromiso con sus votantes de erigir una bandera Constitucional que a las estrellas diera alcance. Me ha ilusionado su propuesta y sueño con que la Reconquista de esta España deshilvanada se inicie desde Monachil, la Covadonga tardo moderna. Me imagino al alcalde del pueblo, Fidel Prieto Cabello, disfrazado de don Pelayo, acaudillando a sastres y costureras en la épica tarea de zurcir esta España harapienta. Que tiemblen los infieles sepataristas y periféricos,  ¡sus y a ellos, alcalde! Remedando el grito sagrado de la batalla de las Navas de Tolosa* , grite, heróico munícipe: "Monachil, y zurce España".

*"¡Santiago y cierra España!"

viernes, 10 de octubre de 2014

Hordas, chusma

EN la película Criadas y Señoras, las damas del Sur de los Estados Unidos recogen fondos para hacer el bien a los negritos, en África, lejos de Missouri. Pero cuando los negritos se convierten en negros y los tienen sirviendo en sus casas, no les permiten usar el baño familiar y los mandan al retrete del patio a hacer sus necesidades. ¿Por qué se va la gente tan lejos a hacer el bien? Para extender por todo el mundo la 'buena nueva' y, si se tercia, ayudar a los ignorantes, a los enfermos; para remediar, de hecho, y no sólo de palabra, el dolor de los más desgraciados, para encontrar en quién verter un egoísmo inteligente... ¿Qué importa? Nada de eso tiene que ver con la espectacular repatriación de los misioneros afectados por el ébola. Estos casos los aprovechan algunos para descubrir su lado más oscuro, lleno de rencor y de odio. Hay quienes sienten lo mismo pero, sensatamente, se lo callan, porque no queda muy bien el que aprovecha la enfermedad o la muerte de otro para mostrar impiedad. ¿Cómo no salvar una vida humana, si se puede? También florecen, en estos casos, los paladines virtuales de todas las nobles causas. Pero estas operaciones no están movidas por la compasión sino por la razón de estado. Uno tan carencial como el nuestro, que tuvo que cerrar por los recortes la unidad de Medicina Tropical del hospital Carlos III, que hubiera podido acoger con solvencia a los repatriados, no se puede permitir dar la sensación de que no atiende a sus nacionales desperdigados por el mundo. Los repatría, los libera, paga el rescate, hayan caído en manos de un virus, de unos piratas o de los yihadistas. Pero es incapaz de montar el dispositivo de protección adecuado para que no se infecten los profesionales que atienden a los enfermos. Si la infección se extiende, morirán muchas personas, y el ébola será el signo más putrefacto de la Marca España; los turistas dejarán de venir y nos volveremos más pobres. Y cada vez habrá menos motivos para aguantar tranquilos tanta incompetencia depredadora. Cuando esto estalle, y la violencia arrase con todo, a los millones de parados, a los engañados por las preferentes, a los hambrientos, a toda esta gente -ya en la calle, ya en estado de guerra y destrucción- los escribas del 'nuevo orden' los llamarán 'hordas y chusma'. Pero ellos no caerán en la refriega, mojarán sus plumas en la sangre de los muertos y redactarán una vez más, cómplices, la Historia a mayor gloria de los 'salvadores de la patria'.

miércoles, 8 de octubre de 2014

Excalibur, ajusticiado

Mosaico romano mostrando un perro con collar
Ayer por la tarde fue sacrificado Excalibur, el perro de la sanitaria infectada por el  ébola. En las viejas sagas artúricas, Excalibur, la espada que da el poder al que la posee, es extraída de una piedra inculta en mitad del bosque. Sir Malory, el escritor inglés del siglo XV  que reescribe las leyendas sobre el Rey Arturo,  cristianiza totalmente  la historia de Excalibur,  y el episodio de la extracción de la espada lo sitúa en el patio de una iglesia: la piedra inculta, ha sido esculpida, ha perdido las telúricas imperfecciones de cuando habitaba en los brumosos bosque  precristianos y ha pasado a ser un cubo de Ikea, perfectamente tallado. Parece que el perro, una subespecie, del lobo, abandonó su ferocidad voluntariamente en los bosques y en las sabanas y buscó comida y cuidados junto al hombre. La espada de Arturo, cristianizada y alojada en la piedra de una iglesia, nunca más disfrutó de la prerrogativa de otorgar el poder absoluto al que la consiguiera, pero el perro domestico, durante dos días, ha asustado a todos los aparatos del Estado español, como si de una manada fantasmal de lobos salvajes se tratara. El perro Excalibur ha estado dos días en el corredor de la muerte, alejado de sus dueños. Ayer por la tarde fue ajusticiado. Sus dueños  son los siguientes chivos expiatorios  destinados a limpiar las inmundicias de un poder torpe y desnortado.

Para oírlo en la severa voz del autor, tendrás que pinchar en el enlace de abajo:
Excalibur, el perro lobo

jueves, 2 de octubre de 2014

El mundo entre culturas


A lo James Dean
LAS fotos de antaño nos revelan que no fuimos tan desgraciados como hemos querido inventarnos hogaño. En ellas se nos ve poco traumatizados. Claro que hasta que la carrera de psicología no empezó a producir profesionales de esta especialidad, nadie, que yo conozca, había tenido un trauma. De la misma manera que hasta que no brotaron en el bancal de lo sagrado los primeros sacerdotes, entre cuyas tareas estaba la de perdonar casi todos los pecados menos el Original y el de soberbia, los homínidos no comenzaron a pecar. Los niños lo que tenían entonces era enfermedades nerviosas que se curaban con aceite ricino disuelto en un azucarillo, en los casos leves, y con electroshock, en los caso más graves. El electroshock era como un reseteo del cerebro que a veces servía para deshacer alguna conexión neuronal equivocada. Pero los niños, antes de que los cogieran los psicólogos y les descubrieran tendencias autodestructivas y esas cosas, hasta sacaban partido de sus sofocaciones. Desmayándose o trasponiéndose para obtener comida o ternura. Un amigo de cuando estudiaba PREU me ha devuelto una carta y una foto en la que se aprecia que, cuando yo tenía 17 años, más que aspecto de ser desgraciado lo que tenía era cierto aire chulesco, a lo James Dean. Estoy en ella con el primer traje hecho a la medida que tuve. Recuerdo que era azul y que se pagó con el dinero que trajeron de Inglaterra dos de mis hermanos que tuvieron que emigrar en verano para obtener algún dinero con el que salir de la crisis permanente en que vivía una familia con 9 hijos. Lo que más me sorprende de la foto, aparte del traje y la sicomotricidad tan segura, son las gafas negras que llevo puestas: en Jaén, a finales de los 50, no habían llegado los chinos. Y los chamarileros llevaban anillos de metal dorado, que valían 5 pesetas, y plumas estilográficas poco estancas, pero nada de gafas de sol. La prueba más contundente de que yo no era el muchacho desgraciado que luego imaginé ser, me la ha proporcionado esta frase de la carta que le envié entonces a mi amigo: "Ahora me doy cuenta de que he sido feliz durante un año, creyendo que era infeliz", le decía. Ese año fue en el que estudie PREU. Y nos lo pasamos traduciendo a Tito Livio y a Herodoto. Fue un tiempo entre culturas tan cercanas como la griega y la latina. En el que, por lo que leo en la carta y veo en la foto, no dejamos de llevarnos a los labios, ávidos, la espuma de los días.

Soraya, la mantis religiosa del poder

Picasso con una mantis en la mano (Doisneau)

En la cópula, la hembra del insecto conocido como santateresa introduce hasta el estómago del macho una lengua tubular por la que le desliza un líquido cáustico que le disuelve los órganos y luego, mientras que le hace gozo, le va sorbiendo su sustancia, tal como está haciendo Sáenz de Santamaría con Rajoy. No sé si la  vicepresidenta del Gobierno ha leído “El segundo sexo”, la obra de Simone de Bouvoir -no me consta que en las oposiciones de registradores de la propiedad se dé este tema- pero coincide con la escritora francesa en que las mujeres deben clausurar la época de la queja y, también, la del rechazo de todo lo que proceda del varón. A Rajoy le aceptó la única vicepresidencia de su gabinete, y de quejarse nada: no tiene tiempo para tirarse al suelo y desde allí zancadillear y manejar a los machos, ella dedica todos sus esfuerzos a prepararse para ser la primera presidenta del Gobierno de España. Sólo se recuesta, cuando posa en ropa interior de calidad, negra y bordada a mano, para las revistas. Porque ella, virgen de toda ideología que no sea la del poder, no desaprovecha ninguna de sus gracias. Rajoy no lo sabe, pero ella ya ha comenzado a meterle la lengua para sorberle la sustancia del poder. Un buen día,  esta mantis religiosa habrá reducido al Presidente a una cáscara vacía y frágil. Estaremos, entonces, ante ante el primer "golpe de lengua" de la historia.



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