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lunes, 8 de abril de 2013

Las alcancías del odio


En la familia, 
el recuerdo de los buenos momentos se disipa,
y se guardan en huchas de barro
los agravios y el rencor.
Las alcancías del odio terminan siempre por abrirse 
o romperse,
para que los fantasmas liberados
oculten las causas del fracaso inevitable.

[Me ha resultado imposible negociar con mi grupo de haikús, la peña se ha negado a aprovechar el material que les llevé para elaborar un haikú decente.  Y me he tenido que refugiar en el versolibrismo irresponsable.¡La culpa la tienen Juan Ramón y las vanguardias!]

domingo, 7 de abril de 2013

Haikú o haikú y medio

En las familias, los miembros tienen una hucha de barro dónde han ido guardando los agravios y el rencor, mientras que el recuerdo de los buenos momentos se disipa, las alcancías del odio siempre terminan por abrirse o romperse para que los fantasmas liberados oculten las causas del inevitable fracaso.

(Esto terminará como haikú, o como haikú y medio, en cuanto lo lleve a mi taller de poesía y lo trabajemos con la peña unas sesiones). Como aforismo de limpia sabiduría también puede funcionar.